What to Prepare Before a First Consultation

Llegar a una primera consulta con los datos de la pieza ordenados ahorra tiempo y evita idas y vueltas. No hace falta un plano perfecto ni un informe técnico: alcanza con saber qué material es, qué dimensión se modificó y cuál es la falla que se quiere corregir. Una foto clara de la zona dañada y, si es posible, el peso aproximado de la pieza, ayudan a calcular el trabajo de maquinado sin suposiciones.

También conviene tener presente la condición de uso: si la pieza trabaja a alta temperatura, si rota a velocidad constante o si soporta cargas de impacto. Ese dato define el tipo de rectificado, el acabado superficial y si conviene un tratamiento térmico posterior. Con esa información, la consulta se convierte en una definición de proceso y no en una charla general.

Questions Clients Ask Before Starting

Cuando un cliente nos acerca un plano o una pieza dañada, las primeras consultas suelen repetirse. Estas son las que más aparecen y cómo las respondemos.

¿Pueden trabajar con mi material o necesito comprar uno nuevo?

Trabajamos con el material que ya tenés, siempre que esté en condiciones de ser maquinado. Si la pieza es de fundición y tiene una fisura superficial, a veces conviene soldar primero y rectificar después. Si el material está muy degradado, te lo decimos antes de cotizar, no después.

¿Qué tolerancia pueden garantizar en una rectificación?

Depende del diámetro y del estado de la pieza. En ejes rotativos de entre 40 y 120 mm, trabajamos con tolerancias de centésimas. Para roscas reparadas, la concentricidad se verifica con comparador en el mismo montaje, así evitamos que la pieza se desalinee cuando vuelve a la línea.

¿Cuánto tarda una modificación típica?

Una rectificación de eje con pulido suele llevar dos días hábiles si no requiere tratamiento térmico. Si hay que templar y revenir, sumá otros dos. La urgencia se puede acomodar, pero preferimos avisar con claridad qué se puede acelerar y qué no.

¿Qué datos necesitan para cotizar?

Un plano si existe, o la pieza física para medir. También sirve saber en qué máquina trabaja y qué carga soporta el componente. Con eso definimos si alcanza con un maquinado simple o si conviene un tratamiento superficial para que la pieza dure más.